El contacto del agresor busca minimizar los hechos de tortura y maltrato en el Hospital de Osorno.
Agresor de Trabajador TEA: En un hecho que añade una nueva capa de indignación al caso de maltrato y tortura sufrido por un trabajador con Trastorno del Espectro Autista (TEA) en el Hospital de Osorno, ha salido a la luz un correo electrónico enviado por uno de los agresores a la víctima. En el mensaje, el funcionario investigado no solo ofrece disculpas, sino que le ruega ayuda para evitar su despido, pidiéndole que minimice los hechos y los califique como simples “bromas”.
La víctima, quien actualmente reside en Canadá tras los traumáticos sucesos, recibió el correo el pasado 2 de septiembre, justo cuando los videos del abuso comenzaban a viralizarse. La información fue confirmada por el padre del joven afectado en una entrevista televisiva.
Un Correo que Mezcla Disculpas con Manipulación
El mensaje del agresor comienza con un tono amable, felicitando a la víctima por haber cumplido sus planes de irse del país. Sin embargo, rápidamente devela su verdadera intención. “Me tomé la patudez de escribirte, después de tanto tiempo, y créeme que no es fácil hacerlo, pero lo hago con la mayor honestidad posible. Estamos pasando por una situación muy complicada (…) enfrentamos una orden de destitución a raíz de denuncias”, señala el texto.
El funcionario intenta justificar su comportamiento pasado, admitiendo errores de forma calculada. “Quiero comenzar por lo más importante: pedirte disculpas sinceras. Con el tiempo, he podido pensar y reconocer que, aunque nunca hubo mala intención de mi parte, sí se dieron tallas que no correspondían. Lamento sinceramente si te hice sentir incómodo o vulnerado en algún momento”, añade, intentando reducir los actos de tortura a simples “tallas”.
La Petición: “Diles que las bromas pudieron ser exageradas”
El núcleo del correo revela la desesperada y audaz petición del agresor. Apelando a la “buena persona” que es la víctima, le solicita intervenir en el sumario administrativo que podría costarle su puesto de trabajo.
“Hoy, por las vueltas de la vida, eres la única persona que realmente puede ayudarnos a aclarar los hechos desde tu perspectiva. Si pudieras considerar enviar un correo o documento firmado, donde indiques que no tuviste problemas con nosotros tres, y que si bien hubo bromas o dinámicas en la oficina que pudieron ser exageradas, nunca se actuó con dolo o con intención de dañarte“, solicita explícitamente el funcionario.
Esta petición busca que la propia víctima le entregue una herramienta de defensa a sus victimarios, invalidando la gravedad del acoso laboral y físico que sufrió.
“No puedo quedar sin trabajo”: El Chantaje Emocional
La parte final del correo escala hacia el chantaje emocional, en un intento por generar lástima y trasladar la responsabilidad de sus actos a la compasión de la víctima.
“Mi hijo ya está grande, no puedo quedar sin trabajo ya que soy el sustento de la casa, tengo que pagar el colegio, hipotecario y cuantas cosas más. Tú imaginas, sólo te pido que te pongas una mano en el corazón“, argumenta el agresor.
El mensaje concluye reiterando sus deseos de “lo mejor” para el joven, independientemente de su decisión. Este contacto ha sido catalogado como un nuevo acto de abuso, esta vez psicológico, que busca manipular a la víctima para asegurar la impunidad de quienes lo maltrataron.
