Una reclusa del Penal Biobío, identificada como María José Moya de 30 años, se encuentra internada en la UCI del Hospital Regional de Concepción en riesgo vital, sufriendo una falla multiorgánica. El cuadro de salud se debería a una posible infección por leptospirosis, una enfermedad transmitida por contacto con orina de ratón.
La familia de la interna, madre de tres menores de edad, ha denunciado una presunta negligencia por parte de Gendarmería. Según relataron, los síntomas de Moya comenzaron hace cerca de dos meses, pero la institución no le habría brindado la atención médica oportuna, limitándose a realizar solo un examen de orina a pesar del progresivo agravamiento.
Tras la intervención judicial, la mujer fue llevada al Hospital Regional, donde inicialmente fue diagnosticada con hepatitis, regresando luego al penal. La negativa evolución obligó a su reingreso, confirmándose el cuadro de leptospirosis.
El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) está monitoreando el caso, señalando que esta no sería la primera vez que interviene por un reo con un contagio similar en el mismo recinto. Gendarmería, de forma extraoficial, indicó que la responsabilidad de la salud de los reclusos recae en la concesionaria de la cárcel, Sodexo.
