Un grave escándalo de salud ha afectado a la Región del Biobío, donde se estima que más de 1.300 mujeres resultaron damnificadas por la emisión de mamografías y ecografías mamarias fraudulentas efectuadas por un centro médico privado.
La investigación apunta a que los exámenes, contratados por distintas municipalidades de la zona, eran inválidos o deficientes. El núcleo del fraude se encuentra en que los informes diagnósticos contenían la firma digitalizada de médicos que no revisaron ni autorizaron los documentos, constituyendo un delito de falsificación y uso fraudulento de instrumentos públicos. Esta situación puso en serio riesgo la salud de las afectadas, al retrasar posibles diagnósticos de cáncer de mama.
En el plano judicial, la Fiscalía anunció que el plazo de la investigación se ha extendido por 70 días. La acción más relevante del Ministerio Público es la solicitud de extradición a Estados Unidos del doctor Audie Ferreira, un tercer implicado contra quien se busca formular cargos por su presunta participación en esta red de fraude sanitario.
