Un trágico homicidio ocurrido la madrugada del sábado en un club nocturno de Concepción, que operaba pese a tener reiteradas órdenes de clausura desde hace 15 años, ha desatado una ola de críticas de los concejales de la comuna. La víctima, un joven de 19 años, falleció por una “bala loca” en el frontis del recinto, ubicado en Avenida Arturo Prat con Manuel Bulnes, que organizaba una fiesta de Halloween de forma ilegal.
Los concejales han apuntado directamente a la falta de recursos y personal para hacer efectivas las prohibiciones de funcionamiento. La concejal Claudia Arriagada señaló que la responsabilidad recae tanto en el municipio como en la Delegación Presidencial, asegurando que la identidad de los dueños del local clausurado es conocida por la autoridad edilicia.
En defensa de la municipalidad, el concejal Daniel Pacheco argumentó que la escasez de funcionarios de seguridad complica las labores, y destacó la necesidad urgente de un mejor control de armas en la zona. Su par, José Piña, lamentó la incapacidad de fiscalización ante locales que operan de forma esporádica.
El exalcalde Álvaro Ortiz también se sumó al debate, afirmando que durante su administración sí se realizaron fiscalizaciones y que el control del recinto es, en última instancia, responsabilidad municipal. Tras el crimen, tanto los responsables del homicidio como los propietarios del local huyeron del lugar.
