El sistema de salud chileno enfrenta una crisis financiera debido a las millonarias deudas que el Estado mantiene con sus proveedores, lo que ha generado una escasez de insumos básicos en hospitales y centros de atención primaria. Según datos recabados, la deuda del Ministerio de Salud (Minsal) a través de Fonasa y Cenabast asciende a más de 150 millones de dólares.
Las asociaciones gremiales acusan al Minsal de incumplir la ley de pago a 30 días y advierten sobre un inminente riesgo de colapso en la cadena de suministro. La Asociación de Dispositivos Médicos de Chile (Adimech) reveló que solo a sus miembros se les deben más de 86 millones de dólares, con un monto de más de $21 millones de dólares catalogado como “deuda oculta” por productos ya utilizados sin orden de compra.
Voces de la Alarma:
Proveedores: Ricardo Cortés, presidente de Adimech, afirmó que el sistema público de salud “funciona a crédito de los proveedores” y advirtió que si el Estado no paga, se pone en riesgo la continuidad de la atención sanitaria.
Parlamento: Senadores como Juan Luis Castro (PS) e Iván Flores (DC) manifestaron su preocupación, señalando que la crisis es “sin precedentes” y que la deuda podría romper la cadena de suministro de insumos críticos, afectando la capacidad de los hospitales para atender a pacientes.
Respuesta del Minsal:
Desde la Subsecretaría de Redes Asistenciales, se reconoció el desafío, pero se indicó que se ha logrado “reducir el crecimiento del gasto hospitalario por primera vez en más de una década”. El Ministerio entregó cifras que difieren de las de los gremios, señalando que a fines de septiembre la deuda total alcanzaba los $260 mil millones, con un 55% dentro del plazo legal.
El Minsal confirmó que está trabajando en una mesa de conciliación de deuda con las asociaciones para avanzar en planes de pago. Además, destacaron que el Presupuesto 2026 contempla un aumento de más de $370 mil millones para la normalización del gasto hospitalario, un reconocimiento histórico del déficit estructural.
