Rodrigo Cancino, administrador municipal de Villa Alegre, ha hecho sus primeras declaraciones públicas sobre la desaparición de la concejala María Ignacia González, ocurrida el 15 de junio, un caso que lo vincula directamente a él, ya que la edil fue vista por última vez saliendo de su domicilio.
En una entrevista exclusiva, Cancino reconoció haber mantenido una “relación cercana” con la concejala desde 2018. Aunque el funcionario dejó su cargo de asesor jurídico en 2022, afirmó que el contacto entre ellos nunca cesó.
El administrador municipal relató un episodio clave en las primeras horas tras la desaparición. Según Cancino, una de las hijas de la concejala, Javiera Gallegos, le sugirió inmediatamente buscarla en una ubicación específica: “Me dice inmediatamente ‘vayan al río, pero por Rincón de Lobos Norte'”.
Cancino confirmó haber seguido esta indicación: “Ese día fuimos al río a dar una vuelta, a ver si se encontraba algo, llegamos hasta donde termina el pavimento y nos devolvimos”.
El funcionario lamentó la escalada de la tensión con la familia de la concejala, quienes han manifestado públicamente sus sospechas. Cancino indicó que ve difícil el diálogo, pues las hijas de la edil “señalan que yo la maté, que mi familia está involucrada”. El caso sigue siendo investigado por la Fiscalía y la PDI.
