
Un trabajador de mantención falleció trágicamente en el Palacio de La Moneda el pasado sábado en la madrugada, lo que ha levantado serias preocupaciones respecto a las condiciones laborales dentro de la sede presidencial. Hugo Morales, de 63 años, se desempeñaba como gasfíter y sufrió un infarto mientras cumplía con sus labores en medio de lo que sus compañeros describen como una jornada laboral excesivamente larga. Morales había comenzado su trabajo a las 8 de la mañana del viernes y, al momento del incidente, se encontraba trabajando a las 2:00 de la madrugada del sábado.
Denuncias por jornadas laborales extenuantes
Compañeros de trabajo y antiguos empleados han levantado la voz, afirmando que la situación de Morales no era única, y que las largas jornadas laborales son una constante dentro de La Moneda. Un excompañero de Morales compartió en redes sociales su indignación, acusando a la administración actual de permitir condiciones de trabajo inhumanas. Señaló que la muerte del trabajador es un claro ejemplo de la falta de atención hacia las necesidades de los empleados, quienes son expuestos a una sobrecarga laboral continua.
“Es inaceptable que sigan ocurriendo estas tragedias”, declaró uno de los trabajadores, quien prefirió mantener el anonimato por temor a represalias. “No es la primera vez que se advierte sobre las largas jornadas, pero las denuncias no han sido escuchadas”.
Investigaciones en curso
Las autoridades han iniciado una investigación para esclarecer los hechos que rodearon el fallecimiento de Morales y determinar si hubo algún tipo de negligencia que pudiera haber contribuido al trágico desenlace. Según se ha informado, la familia de Morales también está considerando presentar acciones legales contra los responsables de su supervisión.
Este caso ha vuelto a poner en el foco el tema de las condiciones laborales en la sede de gobierno, especialmente en lo que respecta a los trabajadores que realizan labores de mantención y apoyo logístico. Las exigencias, sumadas a la falta de un adecuado control de los horarios y descansos, han sido un motivo recurrente de quejas entre el personal.
