
La Corte Suprema confirmó la condena contra exuniformados por su participación en la ejecución de 11 campesinos de Paine, en uno de los crímenes más emblemáticos de la dictadura militar de Chile. Este fallo otorga penas de 15 hasta 18 años de prisión para los responsables de los crímenes cometidos en 1973. Los exmilitares fueron condenados por secuestro y homicidio calificado, reafirmando la búsqueda de justicia en casos de derechos humanos durante ese periodo.
Los hechos ocurrieron en octubre de 1973, cuando los campesinos fueron arrestados y posteriormente ejecutados, en un acto de represión política. Este caso, como otros de esa época, había tardado décadas en obtener justicia.
El contexto de Paine en la dictadura
Paine, una zona rural al sur de Santiago, fue particularmente afectada por la violencia política de la dictadura, con más de 70 campesinos asesinados o desaparecidos en ese período. Este caso de ejecución masiva es uno de los más representativos, y ha sido un símbolo de la brutalidad de ese régimen.
La ratificación de la condena por parte de la Corte Suprema es vista como un paso más en el largo camino hacia la justicia para las víctimas de violaciones de derechos humanos en Chile. Las organizaciones de derechos humanos han destacado la importancia de este fallo, subrayando que, aunque tardío, sigue siendo un hito en la historia judicial chilena.
