
Después de la intensa jornada de trabajo de los vocales de mesa en las elecciones del fin de semana pasado, el Servicio Electoral de Chile (Servel) instó al Gobierno a presentar un proyecto de ley que contemple un bono extraordinario adicional de 1 UF, que equivale aproximadamente a $38.000. Esta propuesta busca reconocer el esfuerzo realizado por quienes trabajaron en el proceso electoral y se extendería también a aquellos que participarán en la segunda vuelta de gobernadores, programada para el 24 de noviembre.
La iniciativa del Servel fue bien recibida en el Congreso Nacional. Diego Ibáñez, del Frente Amplio, expresó su acuerdo con la idea de otorgar un bono extraordinario a quienes ejercieron y ejercerán labores durante las elecciones, destacando que su rol es fundamental. Sin embargo, también enfatizó la necesidad de un día compensatorio para estos trabajadores, debido al desgaste físico y mental que enfrentan tras participar en extensas jornadas electorales.
Miguel Ángel Becker, de Renovación Nacional, resaltó la dedicación de los vocales, quienes debieron trabajar durante dos días y enfrentar el conteo de votos hasta la madrugada del lunes. En su opinión, el bono adicional debe ser pagado sin falta. Por su parte, Juan Manuel Fuenzalida, de la UDI, argumentó que sería lógico y justo que el Gobierno asuma este gasto adicional, dada la gran dedicación de tiempo y esfuerzo que implicó el proceso electoral.
La diputada Camila Musante, independiente del PPD, también se sumó al apoyo de este proyecto, subrayando la necesidad de compensaciones para quienes se vieron obligados a trabajar hasta altas horas de la madrugada y al día siguiente regresar a sus empleos habituales sin haber podido descansar adecuadamente. Musante abogó por un permiso laboral que reconozca el nivel de agotamiento generado por estas largas jornadas.
