El senador destacó la necesidad de un liderazgo fuerte para las elecciones de noviembre
El senador José Miguel Insulza (PS) se sumó al debate generado tras la denuncia por acoso sexual y difusión de imágenes privadas contra el Presidente Gabriel Boric, expresando dudas sobre la autenticidad de algunas de estas acusaciones y llamando a un análisis más equilibrado.
💬 Insulza sobre las denuncias: “No todas son verdaderas”
En una entrevista con Radio Infinita, Insulza abordó no solo el caso de Boric, sino también el escándalo que involucra al exsubsecretario del Interior, Manuel Monsalve, acusado de violación y abuso sexual.
“A mí no me cabe duda que de las muchas acusaciones que hay, solo algunas son verdaderas. El tema del acoso está de moda y hay leyes al respecto”, afirmó el parlamentario.
El senador señaló que, en su opinión, existe una “fiebre” por presentar este tipo de denuncias, lo que podría estar influenciado por el auge de normativas recientes y un contexto cultural que ha puesto al acoso y los delitos sexuales en el centro de la agenda pública.
⚖️ ¿Moda o justicia?
Insulza enfatizó que no pretende restarle importancia a las denuncias reales, pero llamó a un análisis más objetivo:
“Es importante distinguir entre lo que es justo y lo que puede ser parte de un contexto de sobreexposición mediática”.
El legislador también destacó que el Presidente Boric ha presentado su defensa con una contraacusación, lo que muestra un interés en esclarecer los hechos:
“Entiendo que lo que presenta el Presidente es una contra acusación”, puntualizó.
📌 Contexto del debate
Las declaraciones de Insulza se dan en medio de una oleada de denuncias por acoso y abuso sexual que han alcanzado a varias autoridades. Entre los casos más destacados están las acusaciones contra el exsubsecretario Manuel Monsalve y la reciente querella contra Gabriel Boric, en la que el Mandatario ha sido señalado por la presunta difusión de imágenes privadas.
Insulza concluyó su intervención haciendo un llamado a actuar con responsabilidad y prudencia en estos casos, para evitar que la legitimidad de las denuncias reales se vea afectada por una “fiebre de acusaciones”
