Graves retrasos ponen en jaque la lucha contra el narcotráfico
El exsubsecretario del Interior y exparlamentario Felipe Harboe criticó duramente las serias irregularidades detectadas por la Contraloría General de la República en el proceso de destrucción de drogas en cinco recintos de salud del país.
Según la auditoría realizada a 10 de los 29 servicios responsables de acopiar y destruir sustancias ilícitas incautadas por Carabineros, la PDI, Gendarmería y otras fuerzas de orden, se detectaron preocupantes retrasos. En algunos casos, la recepción de las drogas ocurre hasta 288 días después de su incautación, y su destrucción puede tardar más de 30 días adicionales.
Harboe: “Esto es una vergüenza”
El exsubsecretario no escatimó en palabras:
“Esto es una vergüenza y es gravísimo. Chile no puede decir que está combatiendo el tráfico de drogas si pasan más de 300 días desde que se incauta una sustancia hasta que se destruye. Es inaceptable”, sentenció.
Harboe también destacó el nivel de desidia en los procedimientos:
“¿Cómo puede ser que en un tema tan sensible como el narcotráfico, el Ministerio de Salud, que tiene la obligación legal de destruir las drogas, opere con tal nivel de abandono? Almacenan en pasillos, oficinas, sin bodegas especializadas. Es alarmante”.
Posibles riesgos
El exsenador advirtió sobre los peligros de estas fallas:
- Sustitución de sustancias: “Podríamos estar frente a casos de reemplazo de drogas por materiales no tóxicos”.
- Incremento de violencia: “Hechos violentos podrían generarse por personas que intenten recuperar esas drogas almacenadas”.
Harboe hizo un llamado urgente a las autoridades para que tomen medidas inmediatas:
“No importa si es por falta de infraestructura o sobrecarga de trabajo. Lo que importa es que estas sustancias no pueden seguir almacenadas por tanto tiempo. Esto mina nuestra credibilidad en la lucha contra el narcotráfico”.
Reflexión final
El tráfico de drogas y los delitos asociados son una de las mayores preocupaciones de la ciudadanía. Harboe cerró su crítica subrayando que, mientras persistan estas irregularidades, el combate contra el narcotráfico queda en entredicho.
¿Qué opinas? ¿Es esto un problema de recursos, de gestión, o de prioridades del Gobierno?
