Líderes gremiales admiten falta de unión y confianza como la causa de no poder gestionar ellos mismos el nuevo sistema de pago.
Micreros De Concepción: Un profundo “mea culpa” realizaron los dirigentes de las distintas líneas de microbuses del Gran Concepción, reconociendo que las pugnas internas, la desconfianza y la falta de cohesión fueron las claves para que perdieran la oportunidad de gestionar ellos mismos el anhelado sistema de pago electrónico, el cual ahora será entregado a un tercero vía licitación pública.
El “mea culpa” de los gremios del transporte
Durante meses, los operadores locales trabajaron en la creación de su propia Administradora Financiera de Transporte (AFT), con la que buscaban replicar el modelo de Chillán y administrar el sistema de pago. Sin embargo, el proyecto interno se desmoronó y el Ministerio de Transportes avanzó con su propio proceso licitatorio, generando un quiebre en el gremio.
Arturo Giusti, presidente de la Federación del Transporte de Pasajeros de Concepción, fue directo al asumir la responsabilidad. “Debemos hacer un mea culpa, porque se hizo todo el trabajo que se pudo. Hubo diferencias de opiniones entre nosotros, en especial cuando se buscaba la solidez, porque acá se maneja mucho dinero y quizás no existía esa cohesión necesaria”, admitió.
Desconfianza y falta de unión: Las claves del fracaso
La visión de Giusti es compartida, e incluso profundizada, por otros líderes del sector. El presidente de Aget Biobío, Francisco Castillo, fue más crítico y apuntó al corazón del problema que fracturó al gremio: “Aquí faltó mayor confianza, mayor unión y mayor transparencia entre nosotros”.
Esta desunión impidió que los operadores presentaran un frente cohesionado y una propuesta sólida ante el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, lo que finalmente derivó en que el Estado tomara las riendas del proceso de modernización.
La otra cara: ¿El Gobierno no los esperó?
Si bien la autocrítica es el tono dominante, algunos dirigentes también argumentan que el Gobierno avanzó demasiado rápido, sin darles el tiempo suficiente para consolidar su proyecto.
Luis Quiroz, presidente de la Alianza Gremial del Transporte, aseveró que “quizás el tiempo fue muy demoroso para el trabajo que realizamos, y el gobierno avanzó más rápido, porque quiere dejar un legado”. Por su parte, Alejandro Riquelme, de la Asociación Provincial de dueños de taxibuses, complementó esta idea: “Tenemos el AFT formado con todos los operadores listos, pero cuando informamos al Ministerio, ellos se apuraron con el sistema. Así que más que una autocrítica, yo hablaría de una falta de tiempo, porque el Ministerio no nos esperó”.
Micreros del Gran Concepción y el futuro del pago electrónico
Pese a quedar fuera de la administración del sistema, los gremios, que agrupan a diversas organizaciones como la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) a nivel nacional, buscarán ahora participar en la licitación pública, aunque ya no como gestores, sino como un actor más dentro del nuevo modelo que modernizará el transporte en la intercomuna
