Una bomba molotov lanzada con intención directa contra un periodista. Eso ocurrió la mañana de este jueves en las afueras del Instituto Nacional, en plena Alameda de Santiago, en un episodio que encendió las alarmas sobre la escalada de violencia en el emblemático liceo y la seguridad de la prensa en Chile.
Pasadas las 9:00 horas, encapuchados con overoles blancos salieron del recinto y comenzaron a lanzar bombas molotov. Ante la llegada de Radio Bío Bío al lugar, uno de los sujetos arrojó uno de los artefactos incendiarios directamente en dirección al periodista Christian Borcoski, quien no resultó lesionado. Tampoco hubo heridos entre los peatones que circulaban por el sector en ese momento. Diario Financiero
Personal del Control de Orden Público de Carabineros se encontraba en el lugar cuando ocurrieron los hechos. El tránsito de la Alameda fue cortado en dirección al oriente para evitar que los vehículos resultaran afectados, y los estudiantes de la jornada matinal fueron despachados a sus hogares minutos después de los incidentes. Diario Financiero
La reacción de las autoridades no se hizo esperar. El delegado presidencial de la Región Metropolitana, Germán Codina, calificó el ataque en términos inequívocos: “Lo que se hace es poner en riesgo a las personas. Esto es un atentado, son cosas que no se van a tolerar.” Codina trazó una línea directa entre este episodio y el bus de la RED quemado días atrás en las afueras de la Universidad de Santiago, consolidando un patrón de violencia urbana protagonizado por encapuchados en establecimientos educacionales de la capital. Diario Financiero
El hecho tiene además una dimensión que va más allá del incidente puntual: se trata de un ataque deliberado contra un periodista en ejercicio de su labor informativa, en presencia de fuerzas de orden y en uno de los ejes urbanos más transitados del país. El diputado Mario Desbordes anunció querella por los hechos.
El Instituto Nacional acumula una larga historia de incidentes violentos protagonizados por estudiantes encapuchados. Este jueves, sin embargo, la violencia ya no fue contra la infraestructura ni contra Carabineros: fue contra la prensa.
Fuentes
- BioBioChile
