El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugirió este domingo una potencial vía diplomática al indicar que “podría sostener conversaciones” con el mandatario venezolano, Nicolás Maduro. La declaración se produce en un contexto de creciente presión militar, marcado por la llegada del portaviones más moderno de EE. UU. a aguas cercanas a Venezuela.
Trump no ofreció detalles sobre la naturaleza de las conversaciones, limitándose a señalar que “Venezuela quiere hablar” y que “veremos qué pasa”. Sin embargo, al ser consultado sobre el significado de su afirmación, el mandatario respondió evadiendo la precisión: “¿Qué significa? Tú dime, no lo sé. Hablaré con cualquiera”.
El Mayor Despliegue Militar en Décadas:
Paralelamente, la Armada estadounidense confirmó la llegada del portaviones nuclear USS Gerald R. Ford y su grupo de ataque al Caribe, la mayor demostración de poderío militar en la región en generaciones. Este despliegue, llamado “Operación Lanza del Sur”, incluye cerca de una docena de buques y unos 12.000 efectivos.
Aunque el gobierno estadounidense insiste en que la misión tiene un foco antidrogas para combatir el “narcoterrorismo”, la operación es ampliamente interpretada como una táctica de presión directa contra Maduro, quien enfrenta cargos de narcoterrorismo en EE. UU.
Altos mandos de la Armada indicaron que las fuerzas están listas para combatir amenazas transnacionales que buscan desestabilizar el hemisferio. Mientras tanto, en Trinidad y Tobago se reportó el inicio de “ejercicios de entrenamiento” con el ejército estadounidense que se extenderán durante gran parte de la semana.
