El parlamentario insiste en la necesidad de equidad en la inversión para el transporte público regional.
Un enérgico llamado al Presidente de la República fue reiterado por el diputado Roberto Arroyo, quien insiste en la necesidad de avanzar con carácter de urgencia en una Ley Espejo para el transporte. El objetivo de esta legislación es claro: asegurar una distribución justa y equitativa de los recursos fiscales, beneficiando directamente a regiones que, como el Biobío, enfrentan una crisis diaria por la falta de conectividad y un deficiente sistema de transporte público.
El parlamentario fue enfático al explicar el fondo de su propuesta, la cual busca terminar con una histórica centralización de la inversión estatal.
La Exigencia de una Ley Espejo para la Equidad Regional
El concepto detrás de la Ley Espejo es simple y contundente. “Cada peso que el Estado aporta al transporte público de Santiago debe tener su espejo en recursos que se destinen también en regiones, a modo de compensación”, explicó Arroyo. Según el legislador, es inaceptable que el gasto financiado “con el dinero de todos los chilenos” beneficie de manera casi exclusiva a los habitantes de la Región Metropolitana, mientras el resto del país sufre las consecuencias del abandono.
Esta demanda se fundamenta en la precaria realidad que viven miles de ciudadanos en comunas como San Pedro de la Paz, Coronel, Lota y diversas localidades rurales de la región, donde la movilidad es un desafío constante.
La Cruda Realidad del Transporte en el Biobío
El diputado relató situaciones cotidianas que grafican la magnitud del problema. “El fin de semana fui a la localidad de Talcamávida en la comuna de Hualqui y siempre de buena voluntad transportamos a personas que no cuentan con transporte público; esta es la realidad, pero no hay voluntad política de ayudar verdaderamente a las personas”, advirtió.
Además, denunció que, pese a la existencia de subsidios estatales, la cobertura del servicio es insuficiente. Muchos usuarios, particularmente adultos mayores y estudiantes, se quedan sin opciones de locomoción después de ciertas horas y, en muchos casos, son víctimas de malos tratos durante el servicio. Para el Gran Concepción, la situación es crítica, describiendo a San Pedro de la Paz como “un embudo vial”.
Soluciones Viales Concretas y No ‘Medidas Cosméticas’
Frente a este diagnóstico, el diputado Arroyo subrayó la necesidad de avanzar en proyectos de infraestructura concretos que ofrezcan soluciones reales. Desde su gestión parlamentaria, ha impulsado una cartera de iniciativas clave:
- La finalización del proyecto Piedemonte, fundamental para descongestionar los accesos a San Pedro de la Paz y Coronel.
- El mejoramiento integral de la Ruta Lota–Patagual, una obra que pondría fin al histórico aislamiento de Lota.
- La pavimentación de los siete kilómetros pendientes de la Ruta Costera, lo que conectaría Coronel con los tres puentes sobre el río Biobío.
Finalmente, el legislador concluyó con una potente reflexión, criticando las medidas superficiales. “¿Qué sacamos con traer buses eléctricos si no traemos igualdad para las personas que viven en las comunas rurales? ¿Acaso ellos no merecen igualdad y justicia? ¿No son chilenos, no pagan impuestos?”, cuestionó, haciendo un llamado a tomar decisiones con sentido común y enfocadas en el bienestar social de todos los chilenos.
