El Encuentro Regional de la Empresa (Erede) de Concepción fue escenario de un áspero intercambio de opiniones entre el Gobierno y el poder regional. El Gobernador del Biobío, Sergio Giacaman, arremetió con dureza contra la administración central, afirmando que sus representantes “viven en países distintos” al referirse a la gestión económica en la región.
El momento de mayor tensión ocurrió tras la intervención del biministro de Economía y Energía, Álvaro García, quien defendió la labor del Ejecutivo, señalando que el Biobío mostraba un ritmo de crecimiento superior al promedio nacional y que se había logrado contrarrestar el aumento del desempleo, incluso tras episodios críticos como el cierre de la siderúrgica Huachipato.
El Gobernador Giacaman reaccionó enfáticamente, calificando como una “broma” las declaraciones del secretario de Estado. Argumentó que el plan de industrialización prometido no ha exhibido avances concretos y que las cifras de cesantía en la zona se acercan peligrosamente a los dos dígitos, una realidad que dista de la visión optimista presentada por el ministro.
Las críticas también se extendieron al ámbito de la seguridad, ya que el presidente de la Corporación Industrial para el Desarrollo Regional (Irade), Nelson Donoso, lamentó los hechos de violencia en la Macrozona Sur y advirtió que la falta de seguridad no es un “privilegio”, sino un atentado contra la libertad y la inversión. Además, Donoso proyectó la pérdida de más de 10 mil puestos de trabajo en el sector de la construcción para fines de año.
