El presidente José Antonio Kast volvió a generar debate público luego de referirse a una de las promesas más controversiales realizadas durante su campaña presidencial: la expulsión de 300 mil migrantes irregulares “el primer día” de gobierno. Esta vez, el mandatario afirmó que dicha frase “era una metáfora” y que apuntaba a transmitir una señal política respecto al control migratorio.
Las declaraciones surgieron durante una entrevista donde Kast abordó las dificultades operativas y legales que enfrenta el proceso de expulsión de extranjeros en situación irregular. En ese contexto, explicó que la cifra mencionada durante la campaña representaba una forma de enfatizar la urgencia del problema migratorio y no una medida literal e inmediata.
La aclaración provocó reacciones inmediatas tanto en oficialismo como oposición. Mientras sectores críticos acusaron un cambio de discurso frente a una promesa emblemática, partidarios del Gobierno defendieron que el foco siempre estuvo en endurecer el control fronterizo y fortalecer las expulsiones administrativas.
Desde La Moneda sostienen que la actual administración ha incrementado fiscalizaciones, reforzado controles fronterizos y acelerado procesos de expulsión conforme a la legislación vigente. Sin embargo, organizaciones migrantes y expertos en derechos humanos han insistido en la necesidad de abordar el fenómeno migratorio con políticas integrales y respeto a estándares internacionales.
Analistas políticos señalan que las declaraciones del mandatario buscan moderar expectativas frente a una problemática compleja que involucra factores judiciales, diplomáticos y logísticos. Además, el tema continúa siendo una de las principales preocupaciones ciudadanas según distintas encuestas nacionales.
