El administrador municipal de Concepción, Boris Negrete, confirmó que el local donde comenzó el siniestro operaba "fuera del marco de la ley".
Incendio en Concepción La investigación sobre el gran incendio que destruyó más de diez viviendas y dejó a cerca de 60 personas damnificadas en el sector Chillancito de Concepción, ha arrojado un antecedente clave: la bodega de ropa usada donde se originó el fuego no contaba con permiso municipal para funcionar y operaba al margen de la ley.
Esta confirmación, entregada por la propia casa edilicia, añade una grave arista de presunta negligencia a la tragedia que enluta a decenas de familias penquistas, mientras los equipos de emergencia aún combaten rebrotes en el lugar.
“Fuera del marco de la ley”: La confirmación municipal
El administrador municipal de Concepción, Boris Negrete, fue el encargado de confirmar la irregularidad. Según explicó, mientras los equipos municipales realizaban el catastro de los afectados para canalizar la ayuda, se indagó en la situación legal del recinto comercial, descubriendo que no contaba con una patente para operar.
La bodega, ubicada en la esquina de Camilo Henríquez con Santa Sofía, se encontraba funcionando “fuera del marco de la ley”, lo que complica seriamente la situación de los propietarios del inmueble y abre un flanco de investigación sobre la falta de fiscalización.
Persisten los rebrotes y la ayuda a los damnificados
La emergencia en el sector aún no ha terminado por completo. Debido a la gran cantidad de material combustible acumulado en el galpón —principalmente fardos de ropa usada—, se han originado varios rebrotes del fuego en los últimos días, obligando el constante retorno de voluntarios de Bomberos de Concepción para controlar los nuevos focos.
Paralelamente, la ayuda a las víctimas ha comenzado a materializarse. Desde la Municipalidad de Concepción, se informó que ya se ha entregado apoyo con materiales de construcción a 19 de las viviendas que resultaron siniestradas por las llamas.
Investigación en desarrollo
Esta nueva información será una pieza clave para la investigación que lidera la Fiscalía del Biobío. Las diligencias, que están a cargo de peritos de Labocar y personal de la SIP de Carabineros, ahora no solo se centrarán en determinar la causa y origen del fuego, sino también en establecer las responsabilidades legales de los dueños de la bodega por operar de manera clandestina, una condición que pudo haber afectado las medidas de seguridad del recinto.
