La Corte de Apelaciones de Santiago avanza en el sumario disciplinario por la escandalosa liberación del sicario del "Rey de Meiggs".
Caso Sicario:.- En la primera gran consecuencia disciplinaria por la escandalosa liberación del sicario Alberto Mejía, la fiscal de la Corte de Apelaciones de Santiago, Clara Carrasco, decidió suspender de sus funciones a la jueza Irene Rodríguez, del 8° Juzgado de Garantía de Santiago.
La medida se mantendrá mientras dure el sumario administrativo que busca establecer las responsabilidades en la cadena de errores que permitió la fuga del asesino del denominado “Rey de Meiggs”. Junto a la magistrada, también fue suspendida otra funcionaria del Poder Judicial.
La suspensión: La primera gran medida disciplinaria
La decisión fue adoptada este viernes por la fiscal Carrasco, quien está a cargo del sumario disciplinario instruido por la Corte de Apelaciones de Santiago el pasado 15 de julio. Esta investigación administrativa del Poder Judicial busca aclarar la secuencia de fallas que se produjeron al interior del tribunal.
La suspensión de la jueza Rodríguez es una señal potente en un caso que ha puesto en tela de juicio la coordinación y los protocolos de las instituciones clave del sistema de justicia penal chileno.
Crónica de un escape: La caótica cadena de errores
La liberación de Alberto Carlos Mejía Hernández, quien inicialmente se identificó con el nombre falso de Osmar Alexander Ferrer Ramírez, se produjo por una serie de hechos insólitos. La investigación ha revelado una caótica seguidilla de comunicaciones entre el tribunal y Gendarmería:
- Un primer oficio para su ingreso a prisión preventiva fue emitido con un error de tipeo en el nombre.
- Posteriormente, se emitió un segundo oficio que revocaba la medida cautelar y ordenaba su libertad inmediata.
- Finalmente, se envió un tercer comunicado que corregía el error y ordenaba su ingreso a prisión con el nombre correcto.
A pesar de contar con este último y definitivo oficio, Gendarmería procedió a liberarlo, desatando una crisis institucional y una cacería humana que aún no termina.
Prófugo y con alerta roja de Interpol
Mientras se establecen las responsabilidades administrativas, el sicario Alberto Mejía sigue prófugo. Lo último que se supo de su paradero es que, tras ser liberado, pagó más de 2.5 millones de pesos por un viaje en auto desde Estación Central hasta Iquique, para luego cruzar la frontera hacia Perú por un paso no habilitado.
Actualmente, pesa sobre él una alerta roja de Interpol para su captura internacional. La investigación penal, en tanto, sigue en manos de la Fiscalía de Chile, que trabaja para lograr su detención.
