Una imagen que representa una decisión judicial de la Corte de Apelaciones de Santiago en un caso de transparencia.
Caso Monsalve: En un importante fallo que refuerza el principio de la transparencia, la Corte de Apelaciones de Santiago ha rechazado el reclamo de ilegalidad presentado por el Consejo de Defensa del Estado (CDE), que actuaba en representación de la Presidencia. La decisión judicial ordena la entrega de los correos electrónicos intercambiados entre Miguel Crispi y Carlos Durán, en un caso que busca aclarar las gestiones para el reemplazo del exsubsecretario Manuel Monsalve.
El CDE había intentado revertir una orden previa del Consejo para la Transparencia que exigía hacer públicos los correos entre ambos asesores de la Presidencia, enviados entre el 14 y el 18 de octubre de 2024. La solicitud fue realizada por el diputado Tomás Lagomarsino (PR) vía Ley de Transparencia, en el contexto de la denuncia de violación contra Monsalve, para determinar si hubo gestiones en La Moneda para encontrar un nuevo nombre para la Subsecretaría del Interior.
El Fallo de la Corte: La Información Pública Prevalece
El principal argumento del CDE era que la entrega de los e-mails afectaría la “esfera de la vida privada y la inviolabilidad de las comunicaciones”. Sin embargo, la Corte desestimó esta alegación de manera contundente. El tribunal de alzada concluyó que los correos institucionales de funcionarios públicos son, por naturaleza, información pública bajo la Constitución y la Ley de Transparencia, con la única excepción de los datos personales o sensibles que deben ser eliminados.
La Corte afirmó que no se pudo demostrar que la divulgación de los correos afectara los derechos a la privacidad, ya que se trataba de comunicaciones “enviadas en el ejercicio de funciones públicas, en relación directa con materias propias del servicio, las que no gozan de privacidad”. Este fallo marca un precedente significativo al reafirmar que la información generada en el ámbito del servicio público debe ser accesible para la ciudadanía, salvo en contadas excepciones.
