
La Corte Suprema de Chile ha suspendido a la ministra Ángela Vivanco en medio de una profunda crisis judicial. Esta decisión se tomó tras la publicación de conversaciones comprometedoras entre Vivanco y el abogado Luis Hermosilla, quien está siendo investigado en el conocido “caso Audio”. Las revelaciones han generado serias dudas sobre la integridad de la magistrada y el futuro de su carrera en la judicatura.
Revelaciones que sacuden el Poder Judicial
El escándalo comenzó cuando el medio Ciper divulgó conversaciones entre Vivanco y Hermosilla. En estos intercambios, Hermosilla parece haber ejercido influencia para favorecer a Vivanco en su nominación a la Corte Suprema en 2018. Los mensajes también sugieren que pudo haber habido interferencias en decisiones judiciales ya dentro del tribunal. Hermosilla, quien está bajo investigación, ha agravado la situación de la ministra, ya que los vínculos entre ambos apuntan a prácticas incompatibles con los principios de imparcialidad judicial.
Acción rápida y contundente del pleno
El presidente de la Corte Suprema, Ricardo Blanco, convocó con urgencia al pleno del tribunal tras conocer el contenido de las conversaciones. En una sesión extraordinaria a la que asistieron 12 de los 18 ministros titulares, se decidió por unanimidad la suspensión cautelar de Vivanco.
La ministra Gloria Ana Chevesich fue una de las voces más firmes durante la discusión, insistiendo en la necesidad de una acción rápida para evitar un daño mayor a la imagen de la Corte Suprema. Su intervención, apoyada por otros magistrados, fue clave para dar paso al inicio de un proceso que podría culminar en la destitución de Vivanco.
“La decisión fue clara, precisa y unánime”, declaró Chevesich al salir de la sesión, subrayando la determinación del tribunal.
Crisis profunda en el Poder Judicial
La suspensión de Vivanco no es un caso aislado.
El Poder Judicial chileno ha atravesado múltiples crisis durante el último año, incluida la fallida compra de vehículos de lujo y la paralización de la Corporación Administrativa del Poder Judicial (CAPJ). Además, otros jueces también están siendo investigados por conductas inapropiadas, lo que ha puesto en jaque la reputación del sistema judicial.
Ricardo Blanco ha tomado medidas para enfrentar estas dificultades, entre ellas la activación de la Comisión de Ética. Esta instancia ha abierto varios expedientes confidenciales contra otros magistrados, buscando limpiar la institución y restaurar la confianza pública.
Un proceso que marcará precedentes
Tras la suspensión, Vivanco tiene un plazo de 20 días para presentar su defensa ante el pleno, el cual decidirá si procede con su remoción definitiva. El tribunal ha dejado claro que las acusaciones en su contra son “graves”, comprometiendo valores fundamentales como la imparcialidad y la probidad.
Este proceso podría marcar un precedente importante en la historia judicial de Chile, al igual que ocurrió en 2001 con la destitución del exministro Luis Correa Bulo. La Corte Suprema ha demostrado que, cuando se enfrenta a casos de esta magnitud, actúa con determinación para proteger la integridad del sistema.
La situación de Ángela Vivanco es un reflejo de la compleja crisis que enfrenta el Poder Judicial chileno. A medida que avanza el proceso de remoción, el tribunal busca reafirmar su compromiso con la transparencia y la justicia, enviando un mensaje claro sobre la importancia de la ética en el ejercicio judicial.
