Un magno despliegue de la Policía de Investigaciones (PDI), que movilizó a cerca de dos centenares de funcionarios, culminó con el desmantelamiento de una peligrosa banda delictual especializada en la sustracción de cobre y una amplia gama de delitos.
La operación se intensificó tras la detención en abril de siete individuos sorprendidos en delito in fraganti, quienes utilizaban el disfraz de técnicos de compañías de telecomunicaciones para ingresar a ductos subterráneos y cortar el metal.
Los antecedentes recolectados permitieron a la PDI ejecutar allanamientos en la Región Metropolitana y el Maule, logrando la captura de quince personas adicionales. De este grupo, trece son miembros directos de la organización, la cual está implicada en delitos que incluyen: robo con violencia, asociación ilícita y tráfico ilícito de drogas.
La investigación confirmó la participación de los imputados en al menos 17 sustracciones de cable de cobre en la Región del Biobío, además de vincularlos a dos asaltos violentos en la comuna de Pelarco.
En el operativo se decomisaron cuatro armas de fuego, abundante munición, estupefacientes, dinero en efectivo, un vehículo y un dispositivo bloqueador de señal (inhibidor). Entre los otros dos arrestados figura un sujeto con cuatro órdenes de aprehensión pendientes por delitos tan graves como homicidio.
