Una extensa operación anticorrupción, coordinada por la Fiscalía de Tarapacá, la PDI y Gendarmería, culminó con la detención de un gendarme sindicado como el cabecilla de una organización criminal, junto a otros 18 sujetos. Del total de aprehendidos, doce son funcionarios de Gendarmería.
La investigación, que se extendió por cerca de un año, logró desbaratar una estructura dedicada principalmente al tráfico ilícito de drogas al interior de la cárcel de Alto Hospicio, donde los gendarmes se coludían con civiles para vender sustancias ilícitas a colegas e internos.
El operativo implicó el despliegue de aproximadamente 150 oficiales de la PDI, quienes realizaron 24 allanamientos simultáneos en domicilios ubicados en Iquique, Alto Hospicio y, con una importante extensión geográfica, en las regiones del Bío Bío y La Araucanía.
Los delitos que se imputan a la red criminal son de alta gravedad e incluyen:
- Cohecho
- Lavado de activos
- Tráfico de drogas
- Asociación criminal
La fiscal regional de Tarapacá, Trinidad Steinert, destacó la importancia de la colaboración interinstitucional para desmantelar esta red que operaba desde el interior de un recinto penitenciario. Los detenidos serán puestos a disposición de la justicia para su formalización.
