La comuna de Tomé se encuentra de luto tras el fallecimiento de un menor de 11 años, quien murió ahogado mientras se bañaba en el río en el sector Los Quillayes de Rafael. La tragedia se agrava al conocerse que el niño era hijo del ciudadano de nacionalidad haitiana que perdió la vida hace cuatro meses, en junio, al ser atropellado por un bus en la Ruta 150 en Concepción.
El padre del menor había fallecido cerca de la cárcel El Manzano, al ser arrollado por un bus de la línea La Ruta Las Playas mientras revisaba su furgón en panne, junto a otro hombre que intentaba ayudarlo.
El alcalde de Tomé, Ítalo Cáceres, expresó su profunda consternación ante la doble pérdida que enfrenta la familia. El jefe comunal comprometió el apoyo emocional y social del municipio con sus profesionales.
La Directora de Desarrollo Comunitario, María Bélgica Tripailaf, informó que se está brindando asistencia a la madre del menor, quien no habla español, incluyendo el uso de un traductor. Además, la municipalidad ha asumido el compromiso de cubrir la totalidad de los gastos funerarios y de apoyar en la entrega del cuerpo del niño desde el Servicio Médico Legal.
La Escuela de Cerro Estanque, donde el niño asistía, emitió un comunicado solicitando oraciones y apoyo para la familia en este difícil momento.
