Una grave acusación de presunta negligencia médica ha sido levantada por la madre de una niña de 5 años con Trastorno del Espectro Autista (TEA) nivel 3, en la Región del Biobío. La menor, quien fue inicialmente diagnosticada con neumonía en el Hospital de Arauco, terminó internada en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) Pediátrica del Hospital de Los Ángeles debido al rápido deterioro de su salud.
Según el relato de la madre, Génesis Ramírez, su hija fue enviada a casa tras el diagnóstico en Arauco, a pesar de presentar notorias complicaciones respiratorias. La progenitora asegura haber solicitado la administración de oxígeno para su hija, lo cual, según su versión, fue denegado por el personal médico que consideró que no era necesario en ese momento.
Ante el agravamiento de la condición de la niña, la familia decidió trasladarla por sus propios medios al Hospital de Curanilahue, donde el equipo médico debió actuar de urgencia, reanimando e intubando a la menor, debido a que se encontraba en riesgo de paro cardiorrespiratorio. Posteriormente, fue derivada al centro asistencial de Los Ángeles, el más cercano con UCI pediátrica disponible.
La madre ha manifestado su intención de iniciar acciones legales contra el Hospital de Arauco, señalando que esta no es la primera vez que experimentan una atención deficiente en el recinto. Por su parte, el Servicio de Salud Arauco, mediante su subdirector de Gestión Asistencial, Luca Mansueto, defendió la atención brindada en el Hospital de Arauco, indicando que se ofrecieron todos los tratamientos que la niña requería en ese momento y que su posterior traslado fue una determinación de la propia familia.
