El actual ministro, Luis Cordero, emitió un llamado de atención a la futura administración gubernamental en relación con la compleja gestión de la seguridad pública, enfatizando la necesidad de moderar las grandes promesas formuladas por los aspirantes presidenciales.
En un diálogo con el programa Desde la Redacción, el titular de Seguridad sostuvo que es crucial diferenciar entre la retórica de campaña y la realidad de la administración institucional. Cordero afirmó que el próximo equipo de gobierno se enfrentará a un modelo de gestión ya establecido en el sistema, donde las consignas políticas ya no son útiles.
El secretario de Estado identificó una situación “paradójica” en el área:
“Los éxitos en materia de seguridad son de las policías o del Ministerio Público, y los problemas de seguridad son problemas del Gobierno“, señaló Cordero.
El ministro destacó que el principal desafío para quien lo suceda será la gestión pública y no la acción directa, advirtiendo sobre dos puntos clave:
- “Cuidado con la generación de expectativas”: Las promesas deben ser realistas, dado el actual marco de gestión.
- El rol no operativo del Ministerio: Cordero advirtió contra la idea errónea de que el titular de la cartera pueda asumir funciones de patrullaje o policiales: “La ley le impide al Ministerio de Seguridad tener labores operativas… le otorga las facultades de gestión, de monitoreo y de control de las policías, y de gestión del sistema integrado”.
En este sentido, el ministro subrayó que el conocimiento profundo de las “entrañas del Estado” es el principal requisito para una gestión efectiva del sistema de seguridad.
