El Ministerio de Salud puso fin a años de impunidad en el caso de maltrato laboral.
Trabajador TEA: Finalmente se ha puesto un cierre a años de impunidad. El Ministerio de Salud confirmó la destitución definitiva e irrevocable de los cuatro funcionarios del Hospital Base de Osorno responsables de torturar y maltratar a “Camilo”, un trabajador con Trastorno del Espectro Autista (TEA), entre los años 2018 y 2020.
La revelación de sus identidades se produce tras una semana de conmoción nacional, luego de que videos y fotografías expusieran los brutales abusos, que incluían golpes, quemaduras y asfixia. A pesar de la gravedad de los hechos, los responsables habían logrado eludir sanciones efectivas hasta ahora.
Los Nombres de los Responsables del Abuso
Gracias a la presión pública y la difusión de las pruebas, un sumario administrativo que inicialmente no arrojó sanciones fue reevaluado, culminando con la máxima sanción. Los funcionarios desvinculados de la institución pública son:
- Rodrigo Reyes Melo, quien se desempeñaba como exjefe de informática del hospital.
- Jairo Báez Huaiquián.
- Erardo Gallardo Alarcón.
- Jhonatan Navarro Guerrero.
Todos ellos fueron identificados en los registros audiovisuales, donde la propia víctima los acusa de agresiones directas, sujeción forzada y actos de asfixia.
Sueldos de Siete Cifras y Años de Impunidad
Uno de los detalles más indignantes del caso es que, a pesar de la existencia de una investigación, los funcionarios se mantuvieron en calidad de “suspendidos”, pero continuaron recibiendo sus remuneraciones íntegras hasta julio de 2025.
Documentos internos del recinto hospitalario revelan la magnitud de estos pagos. Tres de los implicados percibían sueldos brutos superiores a $1.800.000 mensuales. Uno de ellos, incluso, superaba los $2.300.000 mientras cumplía funciones administrativas. Esta situación ha sido catalogada como un grave fallo del sistema que permitió mantener a los agresores con financiamiento fiscal.
Agresiones Físicas y una Destitución Irrevocable
Más allá de los abusos documentados en los videos, la violencia ejercida por los ahora exfuncionarios tuvo otras consecuencias. Se confirmó que Jairo Báez Huaiquián fue denunciado penalmente en 2020 por haberle quebrado un dedo a la víctima durante la jornada laboral.
Aunque el director subrogante del hospital, Julio Vargas, había emitido declaraciones ambiguas semanas atrás, la cartera del Ministerio de Salud fue tajante al confirmar que la desvinculación es total. Con esta decisión, se cierra un oscuro capítulo de maltrato laboral en la salud pública chilena, entregando una señal de justicia, aunque tardía, para “Camilo” y su familia.
