En una reciente acción en aguas internacionales del Mar Caribe, efectivos de las fuerzas militares estadounidenses llevaron a cabo un operativo que resultó en la interceptación y ataque de una décima embarcación, presuntamente utilizada para el transporte ilegal de narcóticos. El saldo de esta operación nocturna fue la muerte de seis individuos descritos como “narcoterroristas”, sin reportarse heridos entre el personal de EE. UU.
El ataque se produjo contra una lancha rápida que, según la inteligencia del Pentágono, era utilizada por el conocido cártel criminal conocido como el Tren de Aragua. Pete Hegseth, Secretario de Guerra de Estados Unidos, confirmó que la inteligencia previa indicaba que el navío transitaba por una ruta habitual de tráfico de drogas, llevando una carga ilícita.
Hegseth emitió una declaración contundente, advirtiendo que la estrategia de Estados Unidos contra el narcotráfico en la región se equiparará a la utilizada contra grupos terroristas como Al Qaeda. “De día o de noche, mapearemos sus redes, rastrearemos a su gente, los perseguiremos y los eliminaremos”, aseguró el jefe del Pentágono, subrayando la postura de tolerancia cero del país frente a estas actividades criminales en el hemisferio. Este incidente marca el primer asalto ejecutado durante la noche como parte de esta intensificada campaña contra el contrabando marítimo de drogas.
