El acto final de campaña de la candidata presidencial Jeannette Jara en la Plaza de Maipú se vio empañado por la acción de un sector de los asistentes que coreó el cántico ofensivo “el que no salta es paco” (utilizado históricamente contra Carabineros), desviando la atención de su mensaje político. El episodio provocó una ola de críticas por parte de la oposición, que lo utilizó para cuestionar la postura del oficialismo hacia las instituciones de orden.
Reacciones desde la Oposición:
El abanderado del Partido Republicano, José Antonio Kast, exigió públicamente que Jara ofreciera disculpas a Carabineros por lo sucedido. Otros líderes de la derecha, como la diputada y presidenta del Partido Social Cristiano, señalaron que el cántico revelaba las “verdaderas convicciones” de la izquierda. El exministro Cristián Monckeberg (RN) advirtió que el incidente era un “aperitivo” de la difícil gobernabilidad que enfrentará la derecha si gana, al mostrar cómo actuaría esa facción de la izquierda desde la oposición.
Defensa y Respaldo del Comando:
En contraste, el oficialismo se apresuró a respaldar a Jara y a minimizar el impacto del incidente. La presidenta de la Federación Regionalista Verde Social, Flavia Torrealba, sostuvo que se trató de un “grupo muy pequeño de gente” y destacó la reacción de la candidata. Torrealba aseguró que Jara tuvo la “autoridad y la serenidad para imponer su voz” frente a los gritos, y que “hizo todo lo contrario” a animar el cántico.
El diputado y vocero de campaña, Eric Aedo (DC), también defendió a Jara, indicando que un liderazgo se mide en momentos difíciles y que la candidata reaccionó correctamente al “llamar al orden” a sus adherentes. Aedo finalizó con un llamado a la unidad y un respaldo “irrestricto a Carabineros, la Policía de Investigaciones y Gendarmería”.
