En el contexto de la Cuenta Pública y la entrega del Informe Anual de la Defensoría de la Niñez, el presidente Gabriel Boric abordó el fenómeno de la delincuencia juvenil, sosteniendo que cuando niños y adolescentes caen en el crimen, ello representa un “fracaso de la sociedad” en su conjunto.
El mandatario reconoció que, si bien su Gobierno ha impulsado medidas de “mano dura” —como la tipificación de nuevos delitos, el aumento de penas y la creación de nuevas plazas en el sistema carcelario por primera vez en 15 años—, el enfoque debe ir más allá de la respuesta punitiva.
Boric insistió en la necesidad de abordar el problema desde la prevención social. Citó como ejemplo la gestión para reincorporar a 18.400 niños que habían abandonado el sistema escolar.
“Cuando uno ve un portonazo en donde participan niños de 14 años; cuando uno ve delitos en donde hay involucrados adolescentes que todavía no cumplen la mayoría de edad, más allá de la responsabilidad individual, que la tiene que determinar la justicia, también tenemos que pensarlo como un fracaso de la sociedad“, sentenció el jefe de Estado.
El Presidente subrayó que la solución pasa por una “responsabilidad colectiva muy significativa”. En ese sentido, destacó el rol de la Defensoría de la Niñez en empoderar a los menores en el conocimiento de sus derechos, ya que, si se sienten parte de una comunidad, “es menos probable que caigan en estas garras” de la delincuencia.
