Las autoridades buscan que Punta Peuco se convierta en un penal común, eliminando una serie de lujos que poseen los reos.
En un movimiento estratégico para abordar la crisis carcelaria, el Gobierno de Gabriel Boric ha puesto en marcha un plan para transformar el penal de Punta Peuco en una cárcel común, eliminando los notorios privilegios de los que gozaban sus internos. </h>La iniciativa, que no contempla el cierre del recinto, busca utilizar su capacidad para aliviar la sobrepoblación en otras prisiones del país.
Aunque la idea inicial de trasladar a mujeres embarazadas fue descartada por problemas de escasez de agua, el nuevo enfoque es albergar a hombres adultos mayores, condenados por delitos comunes de baja peligrosidad. Estos nuevos reclusos podrían incluso compartir celdas con los actuales residentes, marcando un cambio radical en la dinámica del penal.
El Catastro de Gendarmería: Lujos que Serán Retirados
Gendarmería de Chile ya está trabajando en un catastro detallado de los objetos que serán retirados de las celdas y áreas comunes, los cuales son considerados lujos inadmisibles en un régimen penal estándar. El inventario ha revelado una sorprendente cantidad de artículos, que incluyen:
- 73 televisores: Cada reo, en promedio, posee su propio televisor.
- 29 electrodomésticos: Entre ellos, hornos, hervidores y microondas.
- 75 colchones y 74 calefactores: Elementos de confort personal que no se ajustan a las normativas de otros penales.
- 10 lavadoras y/o secadoras.
- 105 refrigeradores.
Además de la eliminación de estos objetos, el plan contempla terminar con las visitas “vip”, que permitían a los visitantes acceder a los patios de los módulos. En su lugar, se construirá un galpón de 360 metros cuadrados para concentrar todas las visitas, una estructura que se levantará sobre la actual cancha de tenis del recinto.
Punta Peuco se Prepara para Recibir a Nuevos Internos
Se espera que en la primera fase, que podría concretarse en enero, se habiliten al menos 30 plazas para los nuevos reclusos. Este cambio de régimen busca no solo optimizar el uso de la infraestructura carcelaria, sino también poner fin a un debate de larga data sobre las condiciones de privilegio de los reos de Punta Peuco.
Este paso representa un compromiso del Gobierno por igualar las condiciones de reclusión, enviando una clara señal sobre la equidad en el sistema penal, sin importar el tipo de delito por el que se ha sido condenado. La eliminación de estos lujos es un avance significativo en la normalización de este penal.
