ohannes Kaiser genera controversia con sus declaraciones sobre golpe de Estado.
El diputado y candidato presidencial Johannes Kaiser, del Partido Nacional Libertario, ha vuelto a situarse en el centro de una intensa controversia tras declarar abiertamente su disposición a respaldar un nuevo golpe de Estado en el país. Sus afirmaciones, que aluden a un escenario similar al que derrocó al Gobierno de Salvador Allende en 1973, han provocado una ola de críticas y un amplio rechazo desde diversos sectores políticos, tanto del oficialismo como de la oposición.
Emitidas la noche del jueves en una entrevista en el programa “De Frente” de Mega, las palabras de Kaiser recalentaron el debate sobre la estabilidad democrática. Consultado sobre si apoyaría un nuevo quiebre democrático en un contexto similar al de 1973, Kaiser calificó al golpe de Estado como un “pronunciamiento militar” y ratificó su postura a favor: “Sin dudas, absolutamente. Con todas las consecuencias, lamentablemente, y de eso es algo que tenemos que hacernos cargo, no se puede decretar la vía armada como justificación para alcanzar el poder, no se puede organizar a 10.000 guerrilleros armados, no puede desatar una lucha de clases, y cuando recibe una respuesta, esperar que esta sea pacífica”, argumentó.
Asimismo, Kaiser también propuso proscribir al Partido Comunista (PC), calificándolo como “una organización que hace mucho tiempo debió haber sido revisada con mayor atención”, lo que añadió más leña al fuego.
Condena Transversal y Medidas Policiales
Las reacciones no se hicieron esperar, evidenciando una condena transversal a las palabras de Kaiser.
Rechazo desde la Oposición
Candidatos presidenciales de la oposición como Evelyn Matthei (UDI) y Franco Parisi (Partido de la Gente) se distanciaron rápidamente de los dichos del diputado libertario. Matthei enfatizó su “compromiso total y absolutamente con la democracia”, asegurando que “los chilenos saben que lo que necesitamos es orden, progreso y esperanza, y con eso vamos a tener una democracia espectacular que funcione bien”. Parisi, por su parte, fue categórico al señalar que su candidatura “no avala ningún tipo de golpe, ningún tipo de violencia social ni política contra los gobiernos democráticamente elegidos”.
Reacción del Oficialismo y Posibles Acciones Legales
El oficialismo no tardó en reaccionar con fuerza. La diputada y subjefa de la bancada PPD, Camila Musante, solicitó enviar al diputado Kaiser a la Comisión de Ética de la Cámara Baja. Más allá, el diputado Jorge Brito (Frente Amplio) informó que enviará un oficio al Servicio Electoral (Servel) para que analice la eventual disolución del Partido Nacional Libertario, argumentando una transgresión a la obligatoriedad de no propiciar la violencia en Chile.
La Postura del Gobierno
Desde La Moneda, la vocera subrogante, Aisén Etcheverry, afirmó que “el golpe de Estado significó muerte, significó tortura, significó división, que son cosas que cualquier persona que aspire a gobernar el país no debiese desearle al país”, recalcando el compromiso del Gobierno con la democracia. El ministro de Justicia, Jaime Gajardo, calificó de “devastador” que un candidato a la Presidencia “justifique quiebres democráticos, justifique golpes de Estado”, esperando que sea una “opinión más bien disidente” y no una que se consolide en el sistema político.
La Defensa de Kaiser y el Recuerdo Histórico
En respuesta a la ola de críticas, Kaiser se defendió a través de su cuenta en X, preguntándose por qué “andan todos tan nerviosos en la izquierda”. Reiteró que apoyaría un pronunciamiento militar “si se repitiese la situación de 1973”, sugiriendo que sus críticos “pretenden llevarnos a esa situación”.
Es importante recordar que la dictadura de Augusto Pinochet, que se extendió de 1973 a 1990, dejó un saldo de al menos 3.200 opositores asesinados, de los cuales 1.469 fueron víctimas de desaparición forzada. Tras décadas de búsqueda, se han encontrado e identificado los restos de 307 personas, pero aún faltan por encontrar a 1.162, según las últimas cifras oficiales. El debate reavivado por Kaiser subraya las profundas heridas históricas y la sensibilidad que el tema de los golpes de Estado sigue generando en la sociedad.

La gente debe entender que el próximo gobierno será de derecha y tendrán una revuelta social mucho más organizada y armada (objetivo del robo a través de las fundaciones), por lo tanto el presidente debe estar dispuesto para usar la fuerza del estado para impedir la desestabilización de la economía y orden público. Kast no lo hará, Matthei ya dijo que no, por lo tanto solo Kaiser es el único que defenderá a la patria de los enemigos de la democracia del partido Comunista.