La investigación por un ataque a un comandante en Cauquenes reveló una presunta red de corrupción al interior del penal.
Gendarmes corruptos: La investigación por un violento atentado perpetrado por el Tren de Aragua contra un comandante de Gendarmería ha destapado una olla a presión al interior de la cárcel Santiago 1, revelando una presunta y lucrativa red de corrupción. Según el testimonio del propio oficial atacado, algunos funcionarios del penal estarían ganando hasta $500 mil pesos diarios a través de la venta ilegal de cigarrillos y otros objetos a los reclusos.
Esta red de corrupción interna sería la razón detrás de las represalias en su contra, ya que sus constantes allanamientos para incautar contrabando estaban afectando directamente este millonario negocio ilícito.
## El ataque del Tren de Aragua que destapó la red
El pasado 5 de abril, la casa del comandante en Cauquenes fue baleada por tres sicarios venezolanos ligados al Tren de Aragua. Los atacantes no solo acribillaron la vivienda, sino que dejaron una corona de flores y una nota con amenazas de muerte para él y su familia. Nueve días después, los responsables fueron detenidos.
El oficial declaró que el ataque fue una represalia directa por su trabajo en Santiago 1, donde lideraba constantes operativos en módulos conflictivos para incautar drogas, alcohol, armas hechizas y celulares. De hecho, el último allanamiento lo había realizado justo un día antes del atentado.
## “Gana más que un médico”: El negocio de los gendarmes corruptos en Santiago 1
La parte más explosiva de su declaración apunta a sus propios colegas. El comandante sospecha que uno de ellos filtró su dirección y datos personales a los reos del Tren de Aragua, debido a los conflictos que mantenía con gendarmes corruptos en Santiago 1.
“Un funcionario podía ganar hasta $500 mil diarios”, testificó, comerciando productos escasos dentro del penal. Esta cifra astronómica explicaría la fuerte resistencia que encontraba al realizar sus allanamientos.
El comandante apuntó directamente a un suboficial, también oriundo de Cauquenes, apodado “El Doctor”. “Tiene de apodo ‘Doctor’, porque gana más que un médico. Tiene contacto directo con los internos y sería él quien habría entregado todos mis datos”, explicó el afectado.
Relató además un episodio revelador: “Me llevó en dos oportunidades a Cauquenes. La primera vez me dijo que tenía unas cajetillas de cigarro en el auto, que se las regalaban los internos, pero como él no fumaba, las vendía”.
Ante estas graves acusaciones, el Ministro de Justicia, Jaime Gajardo, aseguró que se perseguirá a todos los responsables. “No solo los responsables directos, sino que todos aquellos que idearon esta acción van a responder ante la justicia”, prometió la autoridad del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.
