El Pentágono anunció la movilización del portaaviones USS Gerald Ford, el navío de guerra más grande de la flota estadounidense, junto con su grupo de ataque asociado, hacia el área de responsabilidad del Comando Sur en el Mar Caribe. Esta acción tiene lugar en un contexto de creciente tensión con Venezuela, especialmente tras los recientes ataques militares de EE. UU. a embarcaciones sospechosas de narcotráfico en la zona.
Pete Hegseth, Secretario de Guerra (Defensa) de Estados Unidos, instruyó el envío del portaaviones como apoyo a la directiva presidencial de “desmantelar las organizaciones criminales transnacionales”.
Sean Parnell, portavoz del Pentágono, indicó en un comunicado que este despliegue reforzará la capacidad de las fuerzas armadas norteamericanas para “detectar, monitorear y desmantelar actores y actividades ilícitas que comprometen la seguridad y la prosperidad” del territorio estadounidense. El objetivo principal es fortalecer y expandir las capacidades existentes para reducir y desbaratar las redes de narcotráfico que operan en la región.
