El reconocido actor británico-estadounidense Anthony Hopkins, de casi 88 años, ha provocado controversia al expresar una opinión fuertemente cínica sobre los diagnósticos de neurodivergencia, incluyendo el Trastorno del Espectro Autista (TEA).
En una reciente entrevista para promocionar un libro, el intérprete, quien fue diagnosticado con el Síndrome de Asperger (término en desuso) en 2017 por sugerencia de su esposa, afirmó: “soy cínico porque todo eso es una tontería. Todo es basura. TDAH, TOC, Asperger, bla, bla, bla”.
Hopkins considera que etiquetar las complejidades de la mente humana como trastornos es innecesario, argumentando que se trata simplemente de la “condición humana”. “¡Dios mío, se llama vivir! Es simplemente ser un ser humano, lleno de complejidades, misterios y cosas que llevamos dentro… Todas esas etiquetas… ¿A quién le importan? Pero ahora es moda”, sentenció el actor, quien previamente había relacionado su propio diagnóstico con una “alta sensibilidad” y una tendencia a la creatividad y al pensamiento obsesivo intermitente.
La noticia subraya que el término Asperger ha sido reemplazado por el concepto de Trastorno del Espectro Autista (TEA), que abarca una amplia gama de síntomas relacionados con el desarrollo cerebral que afectan la socialización y la comunicación.
