Una imagen que simboliza la aprobación de la eutanasia en el Senado de Chile.
Un hito en el largo debate sobre la eutanasia en Chile: la Comisión de Salud del Senado aprobó en general el proyecto de ley de eutanasia, con 3 votos a favor y 2 en contra. Esta decisión es un paso crucial que permitirá que la iniciativa avance ahora a la Sala del Senado para continuar su tramitación legislativa, lo que acerca al país a una potencial ley de muerte médicamente asistida.
La propuesta busca establecer un marco legal para que personas que padezcan enfermedades graves e incurables puedan acceder a una asistencia para terminar con su vida. El proyecto establece una serie de requisitos estrictos, buscando equilibrar el derecho a la autonomía personal con la protección de la vida.
Requisitos y Garantías del Proyecto
La iniciativa contempla que la persona que solicite la eutanasia debe ser mayor de 18 años, tener nacionalidad chilena o residencia legal por más de un año, y estar completamente consciente y lúcido al momento de la solicitud. Además, la enfermedad debe ser “grave e incurable” o el paciente debe encontrarse en fase terminal, con un sufrimiento “persistente, intolerable y sin alivio posible”.
El proyecto también incluye una serie de validaciones médicas y legales para asegurar el proceso:
- El diagnóstico debe ser confirmado por al menos dos médicos especialistas.
- Un psiquiatra debe certificar que la persona está mentalmente apta para tomar la decisión.
- La voluntad del paciente debe ser expresada por escrito, ante dos testigos y un ministro de fe.
Adicionalmente, se propone la creación de una comisión técnica para evaluar cada caso y se permite manifestar una voluntad anticipada. Un punto clave es que el paciente tiene el derecho de arrepentirse y desistir de su decisión en cualquier momento del proceso.
El Debate entre la Autonomía y la Protección de la Vida
El avance del proyecto no está exento de controversia. Sus detractores, como el senador Francisco Chahuán (RN), argumentan que la ley atenta contra el “derecho a la vida” y que se podría vulnerar la “atención de salud digna y oportuna”.
Por otro lado, los defensores de la medida, como el senador Juan Luis Castro (PS), la califican como un acto de compasión y respeto a la autonomía de las personas. “Aquí está en juego un principio de autonomía de la voluntad de las personas, que tiene que ver con el derecho a la dignidad en la hora final”, declaró Castro, resumiendo la postura de quienes apoyan la iniciativa.
