Jorge Ugalde, el psicólogo de 59 años imputado y actualmente en prisión preventiva por el asesinato de su cuñado (Eduardo Cruz-Coke) y sus dos sobrinos gemelos de 17 años, presentó una extensa declaración ante la Fiscalía en la que insistió en su inocencia en relación con el triple crimen de La Reina.
A pesar de que la PDI ha recopilado pruebas que lo sitúan como el principal sospechoso, incluyendo registros de cámaras e inexplicables lesiones en su cuerpo, Ugalde intentó desestimar las inconsistencias. Reconoció haber mentido inicialmente sobre la compra de una pistola a balines en un “Mall Chino”, atribuyendo la omisión a una “confusión de memoria” y alegando que la había adquirido para el disfraz de Halloween de su nieto.
Explicación de las Lesiones y Envenenamiento Previo:
Uno de los puntos clave en la investigación son las múltiples heridas y moretones que Ugalde presentaba. El imputado afirmó desconocer el origen de la mayoría de las cortantes en sus manos, mientras que otros cortes menores los atribuyó a labores de cocina. Aseguró no recordar cómo se provocaron los moretones en su abdomen y piernas.
Ugalde también introdujo un llamativo antecedente en su defensa: un episodio ocurrido hace uno o dos años, en el que Eduardo Cruz-Coke habría sufrido una intoxicación tras comer un helado que él había llevado. Ugalde recalcó: “Jamás intenté atentar contra la vida de Eduardo ni de sus hijos ni envenenarlos”. Sin embargo, detalló que, en esa ocasión, el personal de la ambulancia le dijo que Cruz-Coke parecía estar “ebrio o drogado”.
Estado de la Investigación:
El Ministerio Público mantiene la tesis de que Ugalde actuó con premeditación y que los crímenes se consumaron en el domicilio familiar. La Fiscalía continúa profundizando en los antecedentes, especialmente aquellos de orden económico que podrían establecer el móvil del crimen, y no descarta la participación de otros sujetos. Ugalde permanece en prisión preventiva por considerarse su libertad un peligro para la seguridad de la sociedad.
