Una pericia realizada por el OS7 de Carabineros al teléfono móvil de la exministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco Martínez, expuso una serie de pantallazos y documentos que revelan gestiones políticas de alto nivel y vínculos personales con figuras claves actualmente imputadas en la misma causa. La exjueza fue removida de su cargo por su rol en la investigación.
Conexiones Políticas de Alto Nivel:
El peritaje incluye capturas de WhatsApp que detallan la planificación de una comida entre ministros de la Corte Suprema y senadores en marzo de 2023, con el objetivo explícito de “sellar rápidamente la alianza con AVM” (Ángela Vivanco Martínez), en el contexto de la conformación de una quina para un cupo en el máximo tribunal. Los mensajes hacen referencia a la participación de senadores y discuten la conveniencia de la asistencia del senador Matías Walker (Demócratas), quien negó haber participado en dicha reunión.
Gestiones a Favor de Imputado Clave:
Otra captura revela gestiones de lobby a favor de Yamil Najle, el actual conservador de Bienes Raíces de Chillán, quien es una pieza central en la investigación por presuntamente ayudar a Vivanco a ocultar pagos ilegales a través de su cónyuge. Los mensajes indican que el ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, Antonio Ulloa, habría recomendado a Najle para el puesto de Conservador de Osorno.
Vínculos con Investigados y Presión Interna:
El teléfono también contenía una invitación del exsenador Guido Girardi para que Vivanco utilizara la aplicación de mensajería Signal (conocida por no dejar rastro de conversaciones), y fotografías de reuniones sociales que incluyeron a Mario Vargas, abogado y también imputado en la causa, a quien Vivanco describió en su declaración interna como un conocido “de ocasión”. La Fiscalía, no obstante, sostiene que documentos judiciales clave para la compañía bielorrusa (que Vargas representaba) se firmaron y cargaron al Poder Judicial desde la casa de la propia Vivanco.
Finalmente, el peritaje expuso transcripciones de un duro interrogatorio interno que la ministra Gloria Ana Chevesich lideró en la Suprema, presionando a Vivanco para que explicara su relación con el exfiscal Carlos Palma y los nexos con su círculo personal y profesional.
